ASPEC: Caso La Segoviana se explica en la falta de fiscalización permanente

ASPEC: Caso La Segoviana se explica en la falta de fiscalización permanente

La Comisión de Protección al Consumidor N° 2 del Indecopi aprobó en primera instancia administrativa una sanción por 189,54 UIT (S/ 815.022) a la Sociedad Suizo Peruana de Embutidos S.A. (Supemsa) por publicidad engañosa respecto al hot dog de pollo de La Segoviana, el cual estaba etiquetado como tal pese a que no corresponde a su verdadera naturaleza, ordenándoles cambiarlo a ’’hot dog a base de carne y piel de pollo, y grasa y cuero de cerdo’’.

Además, 22,50% de la multa impuesta se entregará a la Asociación de Consumidores y Usuarios de la Región Áncash (Acurea), organismo que denunció el caso.

Para Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores (Aspec), el caso La Segoviana revela algo que se sabe desde hace muchos años en relación a los productos ultraprocesados: no necesariamente contienen lo que anuncian en sus etiquetas.

’’El mercado está lleno de jugos de naranja que no tienen naranja, de leches que no son leches y de productos cárnicos que no contienen carne sino otros insumos de mucha menor calidad y valor nutricional’’, explica para La República.

El abogado puntualiza que desde hace años Aspec pide a las empresas de embutidos que muestren el porcentaje de carne de sus productos. ‘‘La mayoría no contestó y quienes lo hicieron dijeron que era un ‘secreto industrial’. Entonces, ¿qué es lo que realmente están comiendo los consumidores?’’, cuestiona.

Interpretando fallas

Cáceres argumenta que el gran problema del Perú es que no existe una fiscalización permanente por parte de las autoridades competentes sobre las características de tales productos (ultraprocesados). La Digesa otorga una autorización para comercializarlos – añade el especialista – muchas veces sobre la base de una simple declaración jurada, pero no vigila nada más.

Sumado a que no existe un control previo de la publicidad sino posterior. Eso significa – prosigue Cáceres – que el proveedor puede colocar en la etiqueta de su producto cualquier alegación, aunque sea falsa y no tiene que pedir permiso a nadie. ’’Por ejemplo, un producto puede indicar que cumple con todos tus requerimientos nutricionales del día, y eso puede ser un engaño’’, acota.

Por lo tanto, exhorta a Indecopi actuar proactivamente en defensa del derecho a la información del consumidor y a los proveedores, entender que el simple hecho de contar con el registro sanitario expedido por Digesa no los exime de ningún tipo de responsabilidad.

Finalmente, el presidente de Aspec propone convertir a Digesa en un organismo autónomo – en la actualidad es una dirección del Ministerio de Salud – y dotarla de los recursos necesarios para que cumpla sus funciones a cabalidad a fin de que sea una verdadera agencia sanitaria como la FDA (Administración de Medicamentos y Alimentos) de Estados Unidos.

También se tiene que analizar muestras de los productos antes de que sean comercializados en el mercado para verificar si cumplen o no con los datos consignados en sus solicitudes de registro y una vez que ingresen al mercado, se ejecuten operativos de fiscalización inopinada para garantizar que se cumplan los estándares autorizados.

Respuesta

Supemsa precisa que sus clientes ’’pueden tener la certeza que el hot dog de pollo de La Segoviana que actualmente se distribuye contiene solo proteína de pollo’’ y cuentan con el Registro Sanitario de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa), entidad que avaló los nombres y dominaciones de todos sus productos.

Asimismo, aclararon que el 6 de diciembre de 2018 Indecopi les remitió una observación sobre el rotulado del hot dog de pollo – pese a contar con el aval de DIGESA – e incluso tres días antes habían obtenido un nuevo registro sanitario.

Fuente: La república

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