miercoles 22 de agosto de 2018

 

Taxis por aplicativo: ¿Realmente son seguras?

Para Crisólogo Cáceres, urge regular los requisitos que deben tener estas empresas para funcionar en el Perú, además de sus medidas de seguridad.

Esta semana una denuncia de violación puso nuevamente en el ojo de la tormenta el servicio de taxis por aplicación, plataformas que cada tanto salen a las páginas policiales por los hechos cometidos por choferes.

Esta vez fue Maria Claudia Pecho, quien denunció haber sido violada mientras era transportada por un vehículo de Uber.

Tras conocer la denuncia, la empresa tomó dos acciones: cancelar la suscripción de Gianfranco Huaichao y señalar que están a la “disposición de las autoridades para continuar brindando la información que requieran”. Ante esto la duda salta: ¿Es suficiente?

MEDIDAS

Desde hace algunos años, los servicios de taxi por aplicativo han venido acaparando la preferencia de usuarios. Como lo explica Alexandra Ames, especialista de Cruzada Vial, los ciudadanos han optado por descargar la aplicación y utilizarla debido a dos elementos: “Permite tener en tiempo real a un taxi que nos recoja y nos lleve exactamente a nuestro destino y la facilidad en el pago (de manera electrónica) ya que cerca del 50% de usuarios usa algún tipo de tarjeta para cancelar el servicio”.

A estos beneficios principales, Ames menciona a la seguridad como otro elemento que los usuarios consideran al decidir si tomar un taxi por aplicativo o uno informal (de la calle).

“La percepción de seguridad es mayor en comparación con el taxi informal de la calle. Uno se siente amparado en la empresa, el conocer el nombre del chofer y la placa, además de que puedes compartir la ruta. Todo aporta a esa percepción”, agrega.

Sin embargo, como también recalca Crisólogo Cáceres, presidente de la Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (Aspec), se trata solo de una percepción. En realidad son pocas las medidas de seguridad que ofrecen estas empresas. Para el especialista, este problema tiene una responsabilidad compartida entre las compañías que ofrecen el servicio y el Estado, que no regula este servicio.

“Las propias empresas han buscado sustraerse de cualquier responsabilidad y se presentan como intermediarios entre consumidores y conductores. Eso es una figura inaceptable porque el consumidor no hace contacto con el chofer sino con la empresa”, menciona Cáceres.

Para el presidente de Aspec no es posible que hasta el momento no haya una legislación que regule los servicios de taxis por aplicación y que todo se desarrolle en un descontrol donde los más perjudicados son los usuarios. Un ejemplo de ello es que en una investigación realizada por Aspec, solo una contaba con Libro de Reclamaciones Virtual.

Perú21 comparó en un informe anterior los criterios de seguridad que manejan las compañías de taxis más usadas en el mercado. Este fue el resultado.

AVANCES

En junio fue aprobado en la Comisión de Transportes y Comunicaciones un proyecto de ley dirigido a este sector. La "Ley que crea y regula el registro virtual de transporte privado mediante plataformas tecnológicas", que debería pasar a ser debatido en el Pleno, busca la creación de un registro nacional de taxi por aplicativo, el primer paso para su regulación. Vale recalcar que ninguna de las empresas asistió a las mesas de trabajo al no tener un domicilio fiscal en el Perú.

Aspec señala que urge especificar los requisitos que deben tener estas empresas para funcionar en el Perú, al igual que las condiciones de prestaciones del servicio, responsabilidades y el sistema de atención de reclamos. Asimismo, señala la institución, se debería normar el sistema de selección de conductores.

Por lo pronto, urge una legislación para los taxis con aplicativo. El lamentable suceso ocurrido con una joven que tomó el servicio de Uber es la gota que debería derramar este vaso. El Congreso tiene la palabra.