jueves 12 de enero de 2017

 

PEAJE DE PUENTE PIEDRA

ASPEC PIDE A MUNICIPALIDAD DE LIMA QUE FINALICE CONTRATO DE CONCESIÓN

La Asociación Peruana de Consumidores y Usuarios (ASPEC) pidió la resolución, esto es, la finalización del contrato de concesión suscrito entre la Municipalidad de Lima y la empresa Rutas de Lima. “A estas alturas ya no se puede hablar de simples “postergaciones” en el cobro del peaje de Puente Piedra o de la renegociación que solicitamos públicamente hace semanas y que no fue objeto de pronunciamiento por ninguna de las partes involucradas. Ahora la situación se ha agravado y no queda otra alternativa más que dejar el contrato sin efecto”, señaló Crisólogo Cáceres, Presidente de ASPEC.

Según dicha organización la empresa se ha limitado a aducir que ha realizado numerosas obras utilizando sus propios recursos. Sin embargo no queda claro si ha cumplido con todo lo pactado. Del mismo modo, los presuntos beneficios de las mismas comparados con el impacto económico en los bolsillos de los usuarios es insignificante. Más aun teniendo en cuenta que no existe una vía alternativa para aquellos que no deseen o no puedan pagar el peaje lo cual vulnera el derecho de los consumidores a la libre elección, es decir, la posibilidad de optar entre varias alternativas. “Esto es sin duda un monopolio y los monopolios son inconstitucionales” afirmó Cáceres.

Resulta inadmisible y confiscatorio que los vecinos de la zona tengan que pagar diariamente más de 10 soles sólo para entrar y salir de sus viviendas. Igualmente las personas que llevan a sus hijos al colegio en la zona y se van a sus centros de trabajo para luego regresar a recogerlos y volver a salir se ven obligadas a pagar el peaje cuatro veces. Es verdaderamente inaudito que estos hechos no hayan sido contemplados por quienes negociaron el contrato de concesión y sus adendas por cuanto implican la violación de otro derecho de los consumidores como es a la protección de sus intereses económicos.

En el Perú el cobro de peajes se ha pervertido y desde hace años las garitas se instalan donde a la municipalidad le parezca mejor. Según los estándares internacionales, la distancia promedio entre garita y garita es de 100 km y no como ocurre en nuestro país en que, por ejemplo, para viajar por carretera desde el puente Chillón hasta Chilca (90 kilómetros) se pasa por cuatro peajes que suman más de 20 soles. Es una exageración.

Es evidente que la ciudadanía en general ya no tolera estos abusos y, como siempre, tienen que haber protestas masivas con heridos y daños a la propiedad para que las autoridades recién reaccionen. Están más preocupadas por las ganancias de las empresas concesionarias que por el bienestar de los ciudadanos. “Deseamos que esta vez el Estado tome nota de lo que ocurre y repiense su rol y la forma en que se realizan las privatizaciones y se cobran los peajes. En adelante cualquier cobro debe plantearse cautelando los intereses económicos de los usuarios”, finalizó el titular de ASPEC.