jueves 10 de mayo de 2018

 

Los cines toman atajo para salirse con la suya

PODER JUDICIAL ADMITE “ACCIONES DE AMPARO” PONIENDO EN RIESGO EL SISTEMA DE PROTECCIÓN DEL CONSUMIDOR

Las acciones judiciales de amparo interpuestas por Cineplanet y Cinemark contra las resoluciones del Indecopi que permiten el ingreso de determinados alimentos a los cines y que han sido admitidas por el Poder Judicial sientan un peligroso antecedente que debilita el sistema de protección al consumidor advirtió la Asociación Peruana de Consumidores y usuarios (ASPEC).

Cuando una empresa está en desacuerdo con una resolución del Indecopi, el camino es acudir al Poder Judicial mediante una demanda contencioso administrativa porque, precisamente, lo que se cuestiona es un acto administrativo. Lo que sigue es un proceso en el cual las partes van sustentando sus posiciones a fin de que el juez evalúe la solidez de los fundamentos de las resoluciones cuestionadas. Sin embargo, en este caso, las cadenas han optado por tomar un atajo y han presentado demandas de amparo que se tramitan ante el 11º Juzgado constitucional con subespecialidad en temas tributarios, para forzar una decisión apresurada por parte de la magistratura.

La acción de amparo procede contra la violación de un derecho constitucionalmente reconocido -como la inviolabilidad del domicilio, la libertad de reunión, asociación, sindicalización, etc.- y siempre que no haya otro medio de tutelar el derecho vulnerado, lo que no ocurre en esta situación por cuanto existe el mencionado proceso contencioso administrativo que, deliberadamente, ha sido dejado de lado.

Los cines arguyen que se las resoluciones administrativas del Indecopi no han respetado sus derechos a la libertad de empresa, libre iniciativa, libre competencia, propiedad, debido proceso e igualdad ante la ley. Sin embargo cabe recordar que dichas resoluciones fueron expedidas porque dichas empresas imponían una cláusula abusiva a sus consumidores (prohibición de ingresar a las salas con alimentos comprados a otro proveedor), a la par que recortaban su derecho a la libre elección (posibilidad de elegir a quién le compran los alimentos).

Para ASPEC lo sucedido implica varios riesgos:

Revela un comportamiento inaudito del Poder Judicial que ha admitido este tipo de demandas en lugar de declararlas improcedentes, habiendo tantos otros casos que merecen su atención.

Sienta un precedente riesgoso por cuanto, en adelante, más empresas sancionadas por el Indecopi se sentirán tentadas de seguir el mismo camino y presentarán demandas de amparo que, con el mismo criterio judicial, deberán ser admitidas.

Genera un mecanismo adicional de presión contra el Indecopi y contra ASPEC porque, a diferencia del proceso contencioso administrativo, los plazos del amparo son sumamente breves.

ASPEC invocó al Poder Judicial a actuar con prudencia en este caso porque las decisiones que tome afectarán el derecho que han recuperado millones de consumidores de comprar o no los productos que se venden en estas salas o llevar alimentos adquiridos en otro lugar. En esta lucha de David contra Goliat, los consumidores defenderemos nuestro derecho hasta las últimas consecuencias.